La mayoría de personas afirman que sus mascotas terminan pareciéndose a ellos  tanto físicamente como temperamentalmente a lo largo del tiempo; lo indiscutible de esto, es que cada  peludo tiene una personalidad que lo caracteriza, al igual que el ser humano su identidad va siendo formada a través de sus prácticas y/o costumbres.

El temperamento se define como “la forma de ser de cada individuo”,  por ello, es necesario identificar el comportamiento de nuestro Can, cómo actúa con otras personas y con otros animales; es indispensable observar cada detalle, cada movimiento, cada ladrido que genere nuestro compañero, para así poder reconocer en qué categoría se encuentra su personalidad.

PERSONALIDAD SOCIAL:

Las características principales de estos modelos se identifican porque son muy amistosos y cariñosos, mantienen excelentes relaciones con las personas y con otros animales; ejemplares con esta personalidad son arquetipos perfectos cuando se trata de niños, ya que son muy amorosos y pacientes, como ejemplo tenemos a los Golden Retriever y los Labradores Retriever. La única desventaja de tener un amigo peludo con esta personalidad es que si no se encuentra entrenado podría ir tras alguien que le de afecto y atención.

PERSONALIDAD TÍMIDA

Pueden existir muchos factores para que un cachorro adopte una personalidad de timidez y cobardía; encontramos que un can, el cual no tiene contacto con otros perros ni personas genera aislamiento, por otra parte las experiencias traumáticas contribuyen al fortalecimiento de este temperamento, como el hecho de convivir con un perro dominante y agresivo.

PERSONALIDAD AGRESIVA

Este temperamento puede tener un factor genético, aunque su aumento  se ve demostrado en en las enseñanzas previas; es necesario resaltar que razas como  los Rottweiler y los Doberman, son seleccionados como perros de protección, y la educación que les es proporcionada  agudiza su nivel de agresividad, y en muchas ocasiones causando lamentables hechos debido al mal manejo.

Adorables, tiernos, amistosos, extrovertidos o alocados. Así amamos a nuestros peludos compañeros de vida, por ello es necesario tener un excelente cuidado y educación para su formación, hasta llegar al punto de decir  “ es idéntico a su amo”.